"holaaa? ay... vaya "casucha""
"si... hay alguien aqui?"
Preguntaron Samuel y Fredy despues de haber entrado a la pequeña habitación que aparentemente fue una vivienda completa en algún momento en el pasado, pero que ahora era en realidad solo una solo una destartalada y vacía casa, lo único que la diferenciaba de las demás construcciones de ese abandonado pueblo sin nombre y que ni siquiera figuraba en el mapa turístico que los cuatro jóvenes universitarios usaban como guía para este viaje de vacaciones era una puerta en buen estado.
La "casucha" era la única construcción casi intacta, no poseía ventanas, la fachada no estaba tan deteriorada y desde el nivel del suelo se podría apreciar que su techo aparentaba estar estar aun completo, curiosamente esta casa contaba con una puerta de madera de tipo solida, de un solo cuerpo y tallada con dos pequeños marcos a modo de rustico adorno y con una manija grande para ser empujada por una persona mayor, siendo estudiantes de contaduría y administración de empresas el conocimiento en cuanto a maderas y calidades no era su fuerte, pero aun así y por sola lógica bueno mas por curiosidad y algo de avaricia, el hecho de encontrar una pequeña vivienda, aunque cubierta por la seca y marchita vegetación como lo estaban todas la paredes de las demás casas, y parte de sus techos y fachadas totalmente derrumbadas, fue esa extraña y aun segura puerta que les tomo mas de cinco minutos para ser forzada y mostrar el interior de lo que tal vez fuere una bodega de algo valioso, pero no, solo un árbol ubicado exactamente en el centro de la habitación fue lo que encontraron adentro, tal vez de unos dos metros y medio de altura, pero ni siquiera tocaba el parcialmente derrumbado techo, y sus raíces ni siquiera eran visibles como debieran de hacerlo al estar enterradas bajo un piso de concreto, las paredes de unos cuatro metros de largo cada una aproximadamente y sin ventanas estaban cubiertas de maleza y poco dejaban ver de un diseño de pared algo acabado y con certeza muy viejo por los garabatos que se podían ver en ellas, el techo estaba casi completo pero efectivamente en buen estado, a diferencia de las otras casas solo unos pequeños orificios por donde entraban unos finos rayos de luz, algo si era seguro, ahora nuestro turistas tenían algo de sombra bajo que descansar después de una caminata de mas de cinco horas desde la mañana a través del sofocante y caluroso desierto.
"y yo que pense que encontariamos algo de valor aca, no se... una de esas caletas con dolares..."
"si claro... mas facil encontrarías una caleta de esas en la casa de tu vecina"
Mario mostro una gratificante sonrisa al escuchar la ultima frase de Camilo.
"idiota! no esa clase de caletas!, concentrémonos gente, no estamos aqui buscando tesoros, tenemos un itinerario que cumplir aun, debemos estar llegando al hotel en unas dos horas y sin retrasos, asi que les sugiero que si ya descansaron empecemos a movernos de nuevo"
"pero... y esto?"
refuto Mario a Samuel
"ok... que con esto? es una casa abandonada y nada mas, su dueño evidentemente le mando a hacer una muy buena puerta, si habia algo de valor aqui creo que hace mas de 10 años alguien mas se lo llevo, no es la gran cosa, asi que por favor no mas descanso y..."
"momento, hey Samuel, hey!... muchachos! no se si se habian percatado de esto, vengan y miren"
Un asustado Fredy atrajo a sus otros tres compañeros Samuel, Camilo y Mario mientras descubria con sus manos una parte de la pared que se encontraba cubierta de peqeñas ramas verdes y marchitas, y lo que parecian ser los diseños de loza de la pared eran en realidad nombres escritos minuciosamente desde el techo hasta el suelo, nombres de hombres y mujeres en forma completa algunos con numeros, otros no, todos escritos de forma manual por la caligrafia ahi mostrada y con algo que era una tinta de color caoba muy fina porque no desaparecia al ser frotada a pesar de la humedad y calor del aire y lo desconcertante es que no era solo en ese pedazo de pared, las otras dos paredes estaban en igual condicion a exepcion de la ultima pared cuya lista de nombres llegaba solo a la mitad de esta.
"que es esto?"
Pregunto Camilo algo indignado
"ahhh... pero ya se! es una de esa bromitas que el caballero aqui presente le gusta preparar para desconcertar a sus victimas, no, si claro... acerquemonos a ese pueblo que parece desierto, no??"
recrimino Camilo en tono sarcastico mientras se dirigia a Samuel
"que!? y porque habria yo de hacer algo semejante? llevamos casi cinco horas caminado fuera de ruta! y eso fue idea de tu querido hermanitom corrigeme si estoy en lo contrario Fredy"
"yo... bueno si..."
respondio un timida voz.
"ok... y entonces que es esto? coincidencia? porque estan nuestros nombres aca? Samuel Agudelo 27, Mario Jimenez Ossa 27, Fredy Enrique Pulido 25, Camilo Pulido 24!, eh? ese es mi nombre y esa es mi edad, al igual que la de Fredy! que esta pasando aqui?"
"como dije debe de ser una coincidencia, en efecto esos son nuestros nombre y aparentemente nuestras edades... aunque yo tengo 26 años no 27... esto es extraño en efecto..."
"larguemonos de aca! ahora"
dijo Mario mas que nerviso mientras se dirigia hacia la puerta, pero algo lo detuvo
"y... la puerta?"
ya no habia puerta en la habitacion solo cuatro paredes y un viejo arbol.
"si... hay alguien aqui?"
Preguntaron Samuel y Fredy despues de haber entrado a la pequeña habitación que aparentemente fue una vivienda completa en algún momento en el pasado, pero que ahora era en realidad solo una solo una destartalada y vacía casa, lo único que la diferenciaba de las demás construcciones de ese abandonado pueblo sin nombre y que ni siquiera figuraba en el mapa turístico que los cuatro jóvenes universitarios usaban como guía para este viaje de vacaciones era una puerta en buen estado.
La "casucha" era la única construcción casi intacta, no poseía ventanas, la fachada no estaba tan deteriorada y desde el nivel del suelo se podría apreciar que su techo aparentaba estar estar aun completo, curiosamente esta casa contaba con una puerta de madera de tipo solida, de un solo cuerpo y tallada con dos pequeños marcos a modo de rustico adorno y con una manija grande para ser empujada por una persona mayor, siendo estudiantes de contaduría y administración de empresas el conocimiento en cuanto a maderas y calidades no era su fuerte, pero aun así y por sola lógica bueno mas por curiosidad y algo de avaricia, el hecho de encontrar una pequeña vivienda, aunque cubierta por la seca y marchita vegetación como lo estaban todas la paredes de las demás casas, y parte de sus techos y fachadas totalmente derrumbadas, fue esa extraña y aun segura puerta que les tomo mas de cinco minutos para ser forzada y mostrar el interior de lo que tal vez fuere una bodega de algo valioso, pero no, solo un árbol ubicado exactamente en el centro de la habitación fue lo que encontraron adentro, tal vez de unos dos metros y medio de altura, pero ni siquiera tocaba el parcialmente derrumbado techo, y sus raíces ni siquiera eran visibles como debieran de hacerlo al estar enterradas bajo un piso de concreto, las paredes de unos cuatro metros de largo cada una aproximadamente y sin ventanas estaban cubiertas de maleza y poco dejaban ver de un diseño de pared algo acabado y con certeza muy viejo por los garabatos que se podían ver en ellas, el techo estaba casi completo pero efectivamente en buen estado, a diferencia de las otras casas solo unos pequeños orificios por donde entraban unos finos rayos de luz, algo si era seguro, ahora nuestro turistas tenían algo de sombra bajo que descansar después de una caminata de mas de cinco horas desde la mañana a través del sofocante y caluroso desierto.
"y yo que pense que encontariamos algo de valor aca, no se... una de esas caletas con dolares..."
"si claro... mas facil encontrarías una caleta de esas en la casa de tu vecina"
Mario mostro una gratificante sonrisa al escuchar la ultima frase de Camilo.
"idiota! no esa clase de caletas!, concentrémonos gente, no estamos aqui buscando tesoros, tenemos un itinerario que cumplir aun, debemos estar llegando al hotel en unas dos horas y sin retrasos, asi que les sugiero que si ya descansaron empecemos a movernos de nuevo"
"pero... y esto?"
refuto Mario a Samuel
"ok... que con esto? es una casa abandonada y nada mas, su dueño evidentemente le mando a hacer una muy buena puerta, si habia algo de valor aqui creo que hace mas de 10 años alguien mas se lo llevo, no es la gran cosa, asi que por favor no mas descanso y..."
"momento, hey Samuel, hey!... muchachos! no se si se habian percatado de esto, vengan y miren"
Un asustado Fredy atrajo a sus otros tres compañeros Samuel, Camilo y Mario mientras descubria con sus manos una parte de la pared que se encontraba cubierta de peqeñas ramas verdes y marchitas, y lo que parecian ser los diseños de loza de la pared eran en realidad nombres escritos minuciosamente desde el techo hasta el suelo, nombres de hombres y mujeres en forma completa algunos con numeros, otros no, todos escritos de forma manual por la caligrafia ahi mostrada y con algo que era una tinta de color caoba muy fina porque no desaparecia al ser frotada a pesar de la humedad y calor del aire y lo desconcertante es que no era solo en ese pedazo de pared, las otras dos paredes estaban en igual condicion a exepcion de la ultima pared cuya lista de nombres llegaba solo a la mitad de esta.
"que es esto?"
Pregunto Camilo algo indignado
"ahhh... pero ya se! es una de esa bromitas que el caballero aqui presente le gusta preparar para desconcertar a sus victimas, no, si claro... acerquemonos a ese pueblo que parece desierto, no??"
recrimino Camilo en tono sarcastico mientras se dirigia a Samuel
"que!? y porque habria yo de hacer algo semejante? llevamos casi cinco horas caminado fuera de ruta! y eso fue idea de tu querido hermanitom corrigeme si estoy en lo contrario Fredy"
"yo... bueno si..."
respondio un timida voz.
"ok... y entonces que es esto? coincidencia? porque estan nuestros nombres aca? Samuel Agudelo 27, Mario Jimenez Ossa 27, Fredy Enrique Pulido 25, Camilo Pulido 24!, eh? ese es mi nombre y esa es mi edad, al igual que la de Fredy! que esta pasando aqui?"
"como dije debe de ser una coincidencia, en efecto esos son nuestros nombre y aparentemente nuestras edades... aunque yo tengo 26 años no 27... esto es extraño en efecto..."
"larguemonos de aca! ahora"
dijo Mario mas que nerviso mientras se dirigia hacia la puerta, pero algo lo detuvo
"y... la puerta?"
ya no habia puerta en la habitacion solo cuatro paredes y un viejo arbol.
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