"Believe me"
you said, and I didn't see your mask but neither you saw mine,
In spite your education, your morality roots, your promises...
in the end
you were everything and nothing to me,
you were just a facade to be loved,
a light in the darkness because someone decided to close its eyes,
everything... was just whispers, nonesense words, nothing more.
Reality sucks, and we just stood there dreamin a life,
watching how another being, so desperated, so lonely, so eager
just falls
in the end.
What a companion in the end, a tool to kill the time,
but honesty was always a choise
Fake illusions? nah...
Unposken words? nah...
a mistake in the end, another memorie for to hide, to forget.
Then what was real?
Our despair and solitude?
Our hope?
maybe, but again neither a punishment or a prize, just a lesson,
in the end
maybe we were really ourselves from begining 'till the end,
'till the very end.
"I lied to you"
10 de julio de 2014
8 de julio de 2014
Mas allá del rojo y el azul - Capitulo III
agarra un pincel, ponte un poco de maquillaje.
Esconde las cicatrices para que el temblor se marchite a lo lejos…
así lo quisiste…
ya vas a inventarte otra fabula?…
así lo quisiste…
yo… no creo que confíes
en… mi…
auto justificado suicidio…
padre!
en tus ojos me desamparaste
madre!
en tus pensamientos me desamparaste…” *
Esconde las cicatrices para que el temblor se marchite a lo lejos…
así lo quisiste…
ya vas a inventarte otra fabula?…
así lo quisiste…
yo… no creo que confíes
en… mi…
auto justificado suicidio…
padre!
en tus ojos me desamparaste
madre!
en tus pensamientos me desamparaste…” *
Mid observaba totalmente abstraído esos enormes
ojos azules, los reflejos de la luz, las pupilas, las pestañas, el colorido
maquillaje alrededor de ellos. Pareciera que el tiempo se hubiera detenido,
pareciera que la belleza de la creación misma se mostraba ante su mirada
exaltada, no existía nada ni nadie más, solo él y esa hermosa joven.
La figura de esta chica era de aquellas que no pasaba desapercibida, un “frondoso” pero corto cabello de color rojo oscuro llevado hasta la altura del cuello, tez clara con alguna que otra peca sutilmente desvanecida en sus hombros, sus mejillas y sus manos; una nariz perfecta, ni roma ni larga, unos labios carnosos de rojo brillantes, cejas y pestañas finas, con algo de maquillaje azul y negro en los párpados, un solo pendiente en su oreja izquierda de lo que parecía ser una cruz o una espada con una pequeña joya roja que parpadeaba al vaivén reflejando la luz; llevaba puesta una pequeña blusa sin mangas de color negro, pero la tela del frente era de ese material casi traslucido, a pesar del escote algo pronunciado, sus bragas de color negro podían ser detalladas a través de la tela sin necesidad de mantener la mirada fija; llevaba unos jean color caqui claro sin bolsillos traseros que le ceñían a la cintura, denotando perfectamente sus caderas, no eran pantalones largos ya que solo llegaban hasta la mitad de las pantorrillas, en sus pies lucia unas valetas sencillas de tono dorado opaco tal vez por el polvo del piso o por el desgaste y el uso con el tiempo, pero ese y otros detalles no importaban en realidad, aunque era el conjunto en su todo, ese todo lo que hacía que aquella joven fuera “ella” en ese momento, sus ojos azules eran lo que había hechizado a Mid desde el segundo que la vio. Que hermosa pensó Mid para sí mientras casi saboreaba cada letra de ese pensamiento, no era la primera muchacha que veía vistiendo algo así pero en esta joven todo era único y casi nuevo, diferente y especial, no sabía si era su apariencia, su maquillaje, su rostro o hasta su aroma lo que resultaba más que admirable, maravilloso, sublime; sin embargo sus ojos azules, esos "zafiros sosegadores" como Mid los describiría más adelante, lo que despertaba en el pensamientos turbulentos, entre excitación, adoración, desconcierto, temor y desde luego lujuria, esos inusuales y sugestivos ojos azules lo petrificaron completamente incitando sensaciones que se reproducían como corriente eléctrica a través de su cuerpo y se intensificaban al concentrarse en su vientre generando un vacío fantasmal y helado, un escalofrío recorrió rápidamente todo su ser congelando sus pies en el sitio donde se encontraba parado, cuando ella voltio la cabeza y pareciera regalarle una discreta sonrisa, un “ring” que resonó varios segundos en el aire rompió el hechizo en el último momento, Mid observó la fuente algo enojado, era un pequeño aparato incrustado en la pared sobre la puerta hidráulica trasera del bus con una pequeña luz verde que se encendía y apagaba intermitentemente, casi de inmediato la puerta se abrió dejando entrar algo de brisa cálida al interior del automotor, Mid volteo la cabeza para volver a mirar a su diosa, pero ella ya no se encontraba en su lugar, se había esfumado en una centésima de segundo, no había pasado a su lado y tampoco se encontraba en uno de los puestos cercanos, avanzo unos cuantos pasos hacia las sillas de adelante del bus pero tampoco la encontró, al escuchar cerrarse las puertas y mirar hacia atrás desesperado, se dio cuenta de que ella se había bajado y permanecía inmóvil en la esquina del paradero, en la distancia su rostro reflejaba algo de tristeza pero al observar a un sorprendido Mid le dedico una enorme sonrisa que irradiaba calma y ternura, mientras susurraba algo ella cerraba sus ojos y todo el azul desapareció.
La figura de esta chica era de aquellas que no pasaba desapercibida, un “frondoso” pero corto cabello de color rojo oscuro llevado hasta la altura del cuello, tez clara con alguna que otra peca sutilmente desvanecida en sus hombros, sus mejillas y sus manos; una nariz perfecta, ni roma ni larga, unos labios carnosos de rojo brillantes, cejas y pestañas finas, con algo de maquillaje azul y negro en los párpados, un solo pendiente en su oreja izquierda de lo que parecía ser una cruz o una espada con una pequeña joya roja que parpadeaba al vaivén reflejando la luz; llevaba puesta una pequeña blusa sin mangas de color negro, pero la tela del frente era de ese material casi traslucido, a pesar del escote algo pronunciado, sus bragas de color negro podían ser detalladas a través de la tela sin necesidad de mantener la mirada fija; llevaba unos jean color caqui claro sin bolsillos traseros que le ceñían a la cintura, denotando perfectamente sus caderas, no eran pantalones largos ya que solo llegaban hasta la mitad de las pantorrillas, en sus pies lucia unas valetas sencillas de tono dorado opaco tal vez por el polvo del piso o por el desgaste y el uso con el tiempo, pero ese y otros detalles no importaban en realidad, aunque era el conjunto en su todo, ese todo lo que hacía que aquella joven fuera “ella” en ese momento, sus ojos azules eran lo que había hechizado a Mid desde el segundo que la vio. Que hermosa pensó Mid para sí mientras casi saboreaba cada letra de ese pensamiento, no era la primera muchacha que veía vistiendo algo así pero en esta joven todo era único y casi nuevo, diferente y especial, no sabía si era su apariencia, su maquillaje, su rostro o hasta su aroma lo que resultaba más que admirable, maravilloso, sublime; sin embargo sus ojos azules, esos "zafiros sosegadores" como Mid los describiría más adelante, lo que despertaba en el pensamientos turbulentos, entre excitación, adoración, desconcierto, temor y desde luego lujuria, esos inusuales y sugestivos ojos azules lo petrificaron completamente incitando sensaciones que se reproducían como corriente eléctrica a través de su cuerpo y se intensificaban al concentrarse en su vientre generando un vacío fantasmal y helado, un escalofrío recorrió rápidamente todo su ser congelando sus pies en el sitio donde se encontraba parado, cuando ella voltio la cabeza y pareciera regalarle una discreta sonrisa, un “ring” que resonó varios segundos en el aire rompió el hechizo en el último momento, Mid observó la fuente algo enojado, era un pequeño aparato incrustado en la pared sobre la puerta hidráulica trasera del bus con una pequeña luz verde que se encendía y apagaba intermitentemente, casi de inmediato la puerta se abrió dejando entrar algo de brisa cálida al interior del automotor, Mid volteo la cabeza para volver a mirar a su diosa, pero ella ya no se encontraba en su lugar, se había esfumado en una centésima de segundo, no había pasado a su lado y tampoco se encontraba en uno de los puestos cercanos, avanzo unos cuantos pasos hacia las sillas de adelante del bus pero tampoco la encontró, al escuchar cerrarse las puertas y mirar hacia atrás desesperado, se dio cuenta de que ella se había bajado y permanecía inmóvil en la esquina del paradero, en la distancia su rostro reflejaba algo de tristeza pero al observar a un sorprendido Mid le dedico una enorme sonrisa que irradiaba calma y ternura, mientras susurraba algo ella cerraba sus ojos y todo el azul desapareció.
Mid abrió los ojos y lo primero que observo fueros
las sucias vigas de madera que sostenían el techo a unos tres metros
aproximadamente encima suyo, el acabado era rustico y descuidado, se podían ver
pequeños orificios entre las placas de madera del techo por donde la luz del
sol penetraba y mostraban a un ojo agudo una gran cantidad de polvo suspendido
en el aire, a su lado derecho noto algo que parecía una sábana y que procedía
de un mueble que se encontraba a una altura superior a la suya, con una mirada más
observadora noto lo que parecían ser unos zapatos deportivos organizados al
otro lado del mueble, su lógica le dijo que se encontraba tendido en el piso de
una habitación desconocida, aparentemente sobre una alfombra, no tenía almohada
así que su cabeza le molestaba un poco por estar recostada sobre una superficie
tan plana, lentamente volvió la mirada al techo detallando el pobre acabado de
las vigas, luego susurro espaciosamente:
- Si este fuera mi techo… estaría mejor acabado y
de seguro mucho mejor cuidado...
Lo primero que llegó a su mente con el aroma fue
la vista casi infernal del Teatro Cido cubierto en llamas y con columnas de
sofocante humo negro saliendo por varias ventanas, definitivamente un
espectáculo dantesco pero luminoso totalmente fuera de lugar en la apagada
ciudad de Litora para ser un sábado en la noche, había aparcado la camioneta de
su tío a una cuadra de distancia al ver algo sospechoso, a pesar del terror que
le producían las llamas los gritos de auxilio del interior del teatro disiparon
sus dudas sobre si actuar o no, antes de que pudiera lanzarse hacia las llamas
que cubrían las puertas principales una mano fuerte le agarro el brazo y lo
detuvo en seco. - Espera chico, es inútil - dijo con una voz entrecortada
Giorgio Coleman, rápidamente y antes de que Mid le retirara la mano de su
brazo, él le señalo la parte del techo sobre las puertas principales hacia
donde él se dirigía, un arco de madera color blanco con algunas letras negras y
grises, toda la estructura ardía en llamas, las bases ya debilitadas por el
fuego cedieron y un amasijo de tablas y varillas se desplomaron sobre la puerta
principal, otra explosión desde el interior del edificio rompió los vidrios de
las ventanas del segundo piso, cristales de varios colores volaban por todas
partes perdiéndose en la oscuridad; Mid recordó también el techo interior del
viejo auto de su tío, era de un negro oscuro, extraño pero relajante, este
coche, un Pontiac GTO del '65 color vino tinto, era el auto favorito del
Consejero, el cual solo utilizaba en raras ocasiones especiales, Mid nunca se
percató cuando subió al asiento del copiloto, ni cuando su tío cargó un par de
cajas selladas, ni su mochila multipropósito, el carro ya iba en movimiento
dirigiéndose sin ruta aparente hacia las afueras del pueblo, pero estaba
oscuro, todo estaba oscuro, Mid solo asentía con desdén debido a su cansancio
ante todo lo que su tío le comentaba y le preguntaba, entre uno que otro
balbuceo, lo que le llego a la memoria de lo que su tío le dijo fue:
- ¿Quién es Luciana? - preguntó detrás de él con
tono autoritario y seguro la misma voz femenina de la cabaña; Mid aún se encontraba
desorientado, por lo que nunca se percató de cuando ella lo había seguido. -
Mencionaste su nombre varias veces mientras dormías, ¿es tu madre, una hermana…
una novia quizás? - volvió a preguntar insistentemente la joven.
Mid se incorporó lentamente y giro la cabeza para
observar a quien le hablaba, era la joven de ojos cafés de la noche de la
hoguera y la misma joven que le hablo cuando despertó en la habitación, su
respiración comenzó a agitarse un poco, así que rápidamente detallo a la figura
parada frente a él, se trataba de una "niña" en su concepto de
mediana estatura, complexión un poco robusta, cabello largo y fino pero con
rizos desorganizados, camiseta blanca, jean azules. Nada extraordinario, pensó;
la única novedad es su falta de zapatos ya que lo había seguido en calcetines
desde la cabaña, al igual que él también tenía una venda en su muñeca derecha
cubriendo una mancha de sangre.
Aunque su cabeza le palpitaba, pregunto para
cerciorarse – ¿Saya? Te llamas Saya Esllor, ¿no es así?
- No se responde una pregunta con otra pregunta,
eso es... descortés - replico Saya casi de inmediato, aunque un poco
desconcertada de que un “desconocido” supiera su nombre.
- Ok... ok... ok, lo siento, ¿Cuánto tiempo estuve
inconsciente? Siento que dormí una semana entera, ¿te molesta si hablamos
adentro por favor? La luz del sol me esta matando - después de unos segundos de
sostener la mirada de Saya, haberse hecho a un lado para que ella pasara
primero en dirección a la cabaña y al no recibir respuesta, Mid decidió
dirigirse primero sin detenerse a mirar si ella le seguía o no; parecieron
minutos aquellos segundos que tardó en llegar, sintiendo como una mirada
penetrante estudiaba todos sus movimientos, una vez dentro se sentó en una de
las sillas del salón y espero, Saya llego un par de minutos después con una
imagen de inseguridad, ella tenía esa cara de cuando debes darle explicaciones
a tus padres por algo malo que has hecho, mientras sostienes una mentira;
haciendo una mueca de desprecio ignoró la silla que Mid le había dejado frente
a él y siguió hacia la habitación, Mid no le dijo nada, al cabo de unos
segundos suspiró y cuando se había decidido a seguirla esta vez, ella se situó
bajo el marco de la puerta del cuarto con su libro entre las manos, desde allí observo
de forma inexpresiva pero muy superior a Mid.
- Ok, hablemos. Sí, mi nombre es Saya Esllor. - dijo
ella y antes de que el tuviera tiempo de responder algo, le dio la espalda de
nuevo, se adentró en la habitación y se sentó en la cama, Mid se dirigió
también al cuarto, pero se recostó en el marco de la puerta, inseguro, sin
mencionar palabra alguna, no se atrevió a entrar. Curiosamente y con la poca
luz pudo detallar mejor a Saya y se dio cuenta que
ella había estado llorando, sus ojos estaban aún muy irritados y su
cara enrojecida resaltaba en su pálida tez, sin embargo seguía mostrando una
apariencia de superioridad y autosuficiencia.
- Aun no me has respondido lo primero que te
pregunte - interrumpió Saya levantando un poco su voz.
Mid se percató de que ella se encontraba un poco
alterada, - ¿Primero me gustaría saber si sabes lo que esto significa? - dijo
Mid calmadamente levantando el brazo y enseñando la muñeca vendada con manchas
de sangre - porque yo… creo que tal vez estemos en algo serio… -
- Bien… sigamos con tu conversación, parece ser
más importante que mis prioridades. Podrías por favor ilustrarme en cuanto al
significado de nuestras heridas, no creo saber de qué se trata esto. - Mintió
Saya.
- Es una especie de ritual… como un matrimonio… esto
es como un sello... algo definitivo que…
Saya abrió los ojos fingiendo sorpresa y por un
momento pareció que fuera a llorar, eso asusto a Mid quien no dijo nada más.
Una mirada de odio se desprendió de Saya, eso
sí fue algo que no pudo ocultar, pero mientras se calmaba adquirió un look aun
peor, sonrió prepotentemente y de una manera muy sombría mientras miraba
fijamente a su compañero a la cara, calculando mentalmente las respuestas que
probablemente él le contestaría, trataría de mostrarle quien estaba en control
de la situación, sus conocimientos serian de mucha ayuda ya que siempre ganaba
cualquier discusión utilizando solo la lógica, y si eso fallaba como sucedía
algunas veces con sus hermanas simplemente utilizaría una llave de artes
marciales para reducir a un oponente físicamente, esperaba irritar a Mid y
convertirlo en un vergonzoso e inseguro remedo de hombre que ella
pudiera controlar, no quería un esposo, no lo necesitaba, aunque ya habían
pasado dos días y no tenía señal alguna ni instrucciones de cómo proceder,
conservaba la esperanza de que se tratara de una prueba de resistencia física,
en la cual ella conservaba la delantera, si hacía que Mid perdiera su compostura
y su espíritu de lucha o simplemente se rindiera al no poder convivir con ella
y escapara, ella ganaría y regresaba victoriosa a su casa. Saya pretendía
ignorar la venda en su muñeca, conscientemente se negaba a aceptar esa tontería
del matrimonio a través de ese ritual extraño, después de un rato dijo:
- Tal vez yo si sepa más que tú respecto a esto,
pero ese será tu problema ahora; te hice una pregunta hace unos instantes y aun
no me has brindado una respuesta, si así quieres jugar, nuevamente te diré que
ese es también tu problema; has estado dormido casi dos días Bidson, sin hacer
más que balbucear incoherencias, y si no quieres responder mis preguntas, guardarte
tus secretos y tu pasado, realmente no estoy interesada, ya conozco lo
suficiente de ti para mi gusto; fue solo un gesto de amabilidad. Aunque
tengamos que convivir, yo pondré las reglas, y la primera y quizás la más
importante de ellas es que esta será mi habitación, a la que tú no tienes
permitido ingresar, no me interesa saber dónde dormirás, ni me importa, no te
creas con derechos solo porque ahora eres mi... - su voz tembló por unos
instantes - …compañero de prueba, un compañero, eso te hace temporal y por ende
reemplazable, este sello de ritual se puede deshacer una vez termine y gane,
estoy totalmente segura. No te entrometas en mi camino y yo no te
molestare, se hacer las cosas y puedo sobrevivir acá sola, verbigracia estos
últimos días, así que no te quiero en mi habitación, ni cerca de ella, ni que
me estés mirando, ni que me estorbes en la cocina...
Mid se había quedado callado hasta ese
momento mientras Saya recitaba su discurso preparado, no de sorpresa sino
porque se le hizo extraño el término que ella utilizó al comienzo para
referirse a él como Bidson. Avivadamente Mid pensó que tal vez era alguna
clase de apodo o la forma en que denominaban a los novatos o a las personas de
menor rango en el pueblo de Saya, sin embargo aunque le parecía familiar
ese término, no sabía de dónde y su memoria parecía no querer funcionar en ese
momento; había notado el tono prepotente en el monologo de Saya quien aún
continuaba hablando y aunque no había escuchado la mayor parte de su discurso,
si capto lo más esencial, dormiría afuera y se mantendría a raya de ella. -
¿Quien se cree? ni siquiera es... bonita. - Pensaba Mid, - tal vez en su pueblo
no tenían espejos, o tal vez Saya era una de esas santurronas desaliñadas con
algún complejo y que confundían todo. Genial, genial, genial. - Continuaba deliberando
Mid, cuando de un momento a otro Saya hizo una pausa y pareciera que esperaba
una respuesta.
- Ya está. - Pensó Saya, mientas se sentaba en el
centro de la cama fingiendo superioridad
- Él va a explotar, me va a discutir,
no va a soportar, se sentirá mal y con lo débil que esta, tal vez y termine
enfermándose y se vaya, así yo gano.- Este
último pensamiento la hizo sonreír.
- Como quiera, señorita Esllor - respondió
tajantemente Mid, aunque después reconoció que fue un gran descuido el ceder
tanto sin haber escuchado completamente a Saya. Con el tiempo Mid había
aprendido el arte de no ser demasiado expresivo, ya fuera con sus ademanes o
con las facciones de su rostro, así que no demostró nada en su cara cuando le
respondió a Saya nuevamente:
Mid aposto todo su fachada de seguridad y
despreocupación en sus últimas palabras, porque creyó haber visto de reojo un
pequeño establo al lado de la cabaña, lo cual sería más que suficiente para
pasar el resto del día, ya mañana se ocuparía de la comida y en pensar que
hacer en aquella prueba; casi se desmaya del alivio al cerciorarse de que
efectivamente había un establo un poco más amplio y alto que la “habitación de
Saya”. Se acomodó en una litera que se encontraba en una esquina, y a pesar de
sentir un poco de hambre y sed, se durmió y soñó nuevamente con una hermosa
joven de ojos azules, sosegadores, lujuriosos y lejanos.
_____________________
* Chop Suey! - System of a Down
* Chop Suey! - System of a Down
Días...
Cuanto tiempo ha pasado ya? con tu ausencia todo parece distinto, se sobrevive, se vive; todo parece normal pero no es así. Diría que te odio, pero obviamente seria una mentira, diría que te extraño, pero es algo que ya sabes.
No, no es gracioso... pero sigo esperando.
Sarsem-Tepth (Ramses X-2)
URSHU RA (Alma de Ra) o Sarsem-Tepth sirvió como fiel sacerdote al ultimo monarca de la vigésima dinastía de Egipto, Ramses X, durante los años 1.104 a 1.099 A.C.
Poco se tiene realmente documentado sobre su participación durante el reinado de este faraón, los únicos detalles corresponden a descripciones breves sobre sus actividades en los papiros de Turin y de Tebas, además de relatos parciales en los extractos de los papiros de Chastor Troy de 936, de Theband y de Monok todos correspondientes a la dinastía XXII.
Poco se tiene realmente documentado sobre su participación durante el reinado de este faraón, los únicos detalles corresponden a descripciones breves sobre sus actividades en los papiros de Turin y de Tebas, además de relatos parciales en los extractos de los papiros de Chastor Troy de 936, de Theband y de Monok todos correspondientes a la dinastía XXII.
Se sabe que fue discípulo y luego enemigo del sumo sacerdote de Amon, Amenhotep, quien se creía paralelo e incluso superior al faraón mismo; hasta la muerte de Ramses X, Sarsem-Tepth sirvió como Sacerdote y Jefe Militar para contrarrestar la amenaza de Amenhotep en los territorios Norte de Nubia.
Es uno de los pocos sacerdotes que excepcionalmente trascendieron a una figura divina y se le considera como un ayudante silencioso en el proceso de transición de muerte de los faraones.
Se le representa como un canario con cabeza humana, o como una serpiente con cabeza humana siempre sin boca y con alas extendidas formando un ángulo recto, sobre su cabeza sostiene el símbolo de las montañas; como dato curioso no es análogo ni en tiempo ni en representación a las Almas de Pe y a las Almas de Nejen, sim embargo se le considera dentro de la triada de “las Almas de Heliopolis” las cuales fueron adoradas colectivamente durante varios siglos.
A pesar de su origen humano, se le atribuyen la participación en uno de los mitos mas audaces y aun en estudio por parte de eruditos: fue parcialmente una encarnación de la Diosa Isis y logro robar el nombre secreto de Ra, con lo que pudo haber modificado la existencia desde los orígenes mismos de la humanidad, sin embargo logro ser atrapado por varios dioses del panteón, entre ellos Nemty, Seth y Horus, quienes lo castigaron convirtiendo su cuerpo en el de un animal de tamaño pequeño pero conservando su cabeza humana la cual no tenia boca, un castigo extraño que recuerda mas los mitos griegos que los egipcios; en algunos de los murales de la parte sur de la Necropolis se pueden encontrar varias figuras y pinturas donde se puede notar que su boca fue borrada posteriormente; en otros papiros solamente se le cita como el amante del faraón.
Se dice que Amenhotep corto su lengua y lo asesino después semanas de tortura al no haber querido revelar sus secretos, un proceso de momificación muy inusual fue usado para sus restos: al haber asistido fielmente en vida a su monarca su corazón fue el único órgano depositado en la cripta del faraón después de su ejecución (esto con el fin de romper el lazo de individualidad, sentimientos y consciencia con la vida y la muerte), los vasos canopos con sus órganos al igual que sus extremidades desmembradas fueron escondidos en otras tumbas en todo Egipto; su cabeza fue momificada aparte y se dice que su boca fue sellada y cocida mediante rituales especiales para que cuando volviera a la vida no pudiese hablar, esta fue llevada a través del mar y escondida en las tierras negras del norte, todas sus partes fueron selladas con una maldición.
Es uno de los pocos sacerdotes que excepcionalmente trascendieron a una figura divina y se le considera como un ayudante silencioso en el proceso de transición de muerte de los faraones.
Se le representa como un canario con cabeza humana, o como una serpiente con cabeza humana siempre sin boca y con alas extendidas formando un ángulo recto, sobre su cabeza sostiene el símbolo de las montañas; como dato curioso no es análogo ni en tiempo ni en representación a las Almas de Pe y a las Almas de Nejen, sim embargo se le considera dentro de la triada de “las Almas de Heliopolis” las cuales fueron adoradas colectivamente durante varios siglos.
A pesar de su origen humano, se le atribuyen la participación en uno de los mitos mas audaces y aun en estudio por parte de eruditos: fue parcialmente una encarnación de la Diosa Isis y logro robar el nombre secreto de Ra, con lo que pudo haber modificado la existencia desde los orígenes mismos de la humanidad, sin embargo logro ser atrapado por varios dioses del panteón, entre ellos Nemty, Seth y Horus, quienes lo castigaron convirtiendo su cuerpo en el de un animal de tamaño pequeño pero conservando su cabeza humana la cual no tenia boca, un castigo extraño que recuerda mas los mitos griegos que los egipcios; en algunos de los murales de la parte sur de la Necropolis se pueden encontrar varias figuras y pinturas donde se puede notar que su boca fue borrada posteriormente; en otros papiros solamente se le cita como el amante del faraón.
Se dice que Amenhotep corto su lengua y lo asesino después semanas de tortura al no haber querido revelar sus secretos, un proceso de momificación muy inusual fue usado para sus restos: al haber asistido fielmente en vida a su monarca su corazón fue el único órgano depositado en la cripta del faraón después de su ejecución (esto con el fin de romper el lazo de individualidad, sentimientos y consciencia con la vida y la muerte), los vasos canopos con sus órganos al igual que sus extremidades desmembradas fueron escondidos en otras tumbas en todo Egipto; su cabeza fue momificada aparte y se dice que su boca fue sellada y cocida mediante rituales especiales para que cuando volviera a la vida no pudiese hablar, esta fue llevada a través del mar y escondida en las tierras negras del norte, todas sus partes fueron selladas con una maldición.
En 1968, los arqueólogos John Gomer y Lagion Doser, encontraron una cámara funeraria y un taller de momificación en la necrópolis con las dos primeras urnas correspondientes a los órganos de este sacerdote. Hasta la fecha se han encontrado nueve partes de la momia de Sarsem-Teph, los cuales pueden ser vistos en el Museo Escatologico de Arkham, una probable décima y undécima parte se encuentran como colección personal de Huang-Yao en Kyoto, Japón, y se presume que la cabeza se encuentra en Berlin.
26 de abril de 2014
Mas allá del rojo y el azul - Capitulo II
- Comete el desayuno por favor, sabes que los
omelets de hoy son especiales - Saya levanto una ceja y medio arrugo la frente
al escuchar aquellas palabras de la boca de su padrastro, el "señor
Carson", así era como ella se dirigía hacia él. Saya era de las personas a
quienes no le gustaban que le dijeran exactamente lo que ya sabía que debía
hacer; además de eso, ella lo odiaba, su figura paterna le había sido
impuesta estando muy joven y a pesar de que por algún tiempo se llevaron bien,
desde hace unos meses su tolerancia hacia su padrastro se convirtió en
hostilidad, su familia creía que se trataba de una simple transición en su proceso
como adolescente, pero no era un odio solo hacia él, Saya parecía que odiaba a
todos los hombres en general, como si todos y cada uno de ellos la hubieran
ofendido gravemente y por descaro u osadía quisieran hablarle, contrariarla,
enfrentarla y tal vez aplastarla, su padrastro definitivamente encabezaba la
lista, a pesar de que hasta la fecha ha sido un padre ejemplar, un sencillo
trabajador que se hizo cargo de una viuda con sus tres pequeñas
hijas y un muy reconocido hombre religioso en su localidad. Saya sabía que
hacia mal, su religión no le permitía mantener semejante rencor, era
inconcebible para su moral, un completo acto de ingratitud para su madre, y
solo un show de rebeldía y envidia según sus hermanas, quienes obviamente
estaban más del lado del señor Carson que de ella y sus constantes actos de
desobediencia.
- Las niñas me ayudaron, tienes que estar
orgullosa de cuan creativas se han vuelto, en especial Marai - Dijo el señor
Carson señalando hacia la más pequeña de las niñas, ella era su primera hija
juntos y hasta ahora la más consentida de la casa ya que pronto nacería
Emanuel, el primer varón en la familia.
- Cuando vas a cambiar tu actitud hacia Kren? Es
como si te hubiera hecho algo despreciable - Dijo Lydia en voz baja a su hija
Saya sentándose a su lado en la mesa una vez le dieron un respiro después de
las descripciones de todos los preparativos y las decoraciones, pero Saya
rápidamente le interrumpió.
- ¡No pasó nada!, ¡Ay! De que hubiera pasado algo
madre, te aseguro que él no tendría esa sonrisa en su cara ahora mismo.
- ¡Saya! Porque eres tan… cruel con él, es mi esposo y ha sido un padre maravilloso hasta
ahora, tú lo querías hace algún tiempo y…
Nuevamente Saya se le adelanto:
- Las cosas no eran tan fáciles en ese entonces Saya,
ya te lo he dicho varias veces, llegará el momento en que entenderás porque hice
lo que hice, a veces tenemos que encarar ciertos sacrificios, este no fue...
uno de ellos, no es bueno que una mujer este sola, sabes que escrito esta que
el hombre y la mujer…
- Si madre, conozco ese pasaje… - Interrumpió Saya
de nuevo, luego hizo una pausa tratando de que las palabras salieran de su boca
- No tengo madera para esposa, creo, nada de esto es lo mío, nunca me voy… a
casar - murmuró.
- Oh... es eso entonces? en cierta forma esa
revelación me alivia, creo saber entonces el porqué de tu actitud, aunque… no
sé cómo esperas formar una familia tu sola; es… un temor pasajero, es por tu
edad, tu vocación ya se te revelará a su tiempo, no pienses en eso ahora, está
bien, sabes ya hablaremos de eso; por ahora por favor sonríe, quiero verte
sonreír estos días, comparte con nosotros, por hoy no quiero saber de
conflictos y caras amargadas - Mientras le decía esto a su hija con un tono
melancólico, Lidya le retiró un mechón de cabello que le cubría la cara y se lo
paso por detrás de la oreja. Saya suspiro y fingió que esbozaba una sonrisa, se
había vuelto muy hábil en fingir ciertas reacciones y decirle a las personas
algo que quizás querrían oír; amaba y respetaba mucho a su madre aunque no
estuviera de acuerdo con que ella hubiera sido relegada a un segundo plano por
su padrastro, luego dijo en voz alta y con un tono sobresaltado:
- Gracias, te deseo un muy feliz cumpleaños má… ¡Ay!
¡Tú Regalo! Ya vuelvo. - Rápidamente subió a su cuarto no por el presente de
cumpleaños olvidado, sino para huir. Una vez llego a su habitación cerró la
puerta y se descargó en su cama como si hubiera acabado de llegar de un pesado
turno de trabajo, este era su santuario, donde le gustaba pasar tiempo, siempre
a solas, ya fuera leyendo sus libros o alguna de sus biblias, escuchando música
de la única emisora góspel del área mientras hacia sus tareas o preparando y
organizando su agenda diaria.
A pesar de su educación y de las advertencias de
sus padres y del pastor de la iglesia, Saya tenía un gran interés sobre
literatura no tan religiosa, le fascinaban algunas historias de ficción como
Las Dimensiones de Zoe o la Trilogía de los Drones Olvidados, historias de
aventura como La Corsaria Anastasia, El Alfabeto del Mar, El Lotus Inmortal,
historias de romance como La Decisión más Sensata, Una semana y tres días en
Paris y La Boda que estuvo a punto de ser Cancelada, relatos de vengadores con
pasados tristes como en Búsqueda de un Lobo Huargo, La Determinación de Arhdiy
y El Káiser Carmesí, le gustaban varias historias especialmente si el personaje
principal era una joven mujer con quien se usualmente se identificaba, incluso
había leído algunos relatos algo oscuros y tal vez herejes sobre
otros dioses milenarios y seres espaciales, tan solo un par de libros de una
colección algo extensa pero escasa en la ciudad. La mayoría de estos escritos,
por no decir todos, eran literatura prohibida, uno de tantos secretos que tenía,
así como el sueño de un futuro muy lejos de la ciudad de Boowdyur, un futuro
exitoso, una vida independiente, lo cual a pesar de ser un sueño era también un
plan a largo plazo, ya tenía muchas cosas vislumbradas, algunas algo imposibles
pero aun así planeadas, contaba con algunos ahorros y mentalmente y por
internet ya había recorrido el camino fuera de la ciudad hacia la capital,
autopistas, variantes, rutas para ciclistas, calles de un solo sentido, atajos,
sabia cuanto costaba el alquiler de un carro, la estadía en un motel, el valor
de un desayuno en varios paraderos así como las direcciones de varias agencias
de trabajos temporales en la ciudad capital, y si todo fallaba aun podía contar
con la ayuda de una tía paterna a quien toda la familia a excepción de Saya le
había dado la espalda cuando revelo su orientación sexual, sabía que la
profesión que deseaba estudiar le costaría mucho, desde muy joven se había
decidido por el campo farmacéutico, algo que su familia apoyaba y que Carson
generosamente estaba dispuesto a financiar, la idea de deberle algo así a su
padrastro la saco de su ensoñación y la trajo a la realidad, tal vez su plan de
independencia moriría como uno de sus tantos secretos. Saya se levantó de la
cama y se dirigió hacia su closet, de una caja de cartón marcada como
“cuadernos viejos”, saco una bolsa que contenía el regalo de cumpleaños para su
madre, una hermosa placa redonda en madera con un ave tallada y pintada
completamente a mano, le tomo un par de fines de semana pero su regalo estuvo
listo con dos meses de anticipación, nadie supo de su proyecto. - Otro secreto
más - Pensó.
La palabra “sacrificio” que su mama había
utilizado en su anterior conversación vino a su mente. Saya había descubierto
por error durante una de sus estadías hasta tarde en la biblioteca del colegio
que había sido seleccionada para una extraña prueba, aunque no consiguió
información acerca de la naturaleza de la misma si había escuchado al rector y
a otros adultos comentar sobre las cualidades físicas y escolares de las niñas Esllor con un señor al que se
referían como el Consejero, también se había enterado que tendría un compañero
masculino casi de su edad y oriundo de Litora, un poblado vecino, reconoció el
apellido del chico cuando la junta lo pronuncio y casi maldijo en voz alta su
mala suerte, pensó que no tendría mejor oportunidad de abandonar su pueblo
natal y seguir su sueño que esta, aunque el hecho de que fuera la primer seleccionada
le hacía sentir cierto orgullo, no le gusto para nada su emparejamiento, la
reputación de su futuro compañero era conocida casi a nivel
"mundial", sin embargo no podría huir fácilmente, porque una de las
cláusulas que el Consejero demando era que en caso de que Saya no pudiera
presentarse su reemplazo tenía que ser la siguiente de las otras niñas Esllor,
y para su horror el Comisario Drake, quien también asistió a la reunión fue el
primero en decir que no tenía objeción alguna, seguidos por el Pastor de la
comunidad y el alcalde. Saya se vio en un aprieto, podría decirle a sus
hermanas que escaparan con ella, pero que haría con tres menores de edad
recorriendo medio país, seria secuestro y era seguro que sus hermanas no
abandonarían a sus padres, no tenía a quien delatar el plan que tenían para
ella, la “autoridad y la ley” estaban en esta conspiración, ya no tenía amigos
en el colegio y aparentemente no se podía confiar en ningún adulto. ¿Y si le
decía a su madre?, era seguro de que no le creyera y de que el señor Carson se
enteraría ya que su mama le informaba de todo y sus padres no tenían secretos
entre ellos y tal vez sería puesta en ridículo frente a la comunidad por el
hombre que más odiaba, además así le creyera no quería deberle su salvación a
su padrastro. ¿Y si escapaba? Tal vez seleccionarían a Triana su hermana menor,
muy lista y muy obediente, pero demasiado ingenua, no podía dejar a sus
hermanas con un pervertido, no era por religión, era su deber moral protegerlas
siendo la mayor.
Sacrificio, sacrificio… esa palabra le taladraba
la mente, ¿no habría otra opción? Sopeso todos factores como un problema
matemático siempre dando el mismo resultado, ¿qué clase de prueba era aquella
en la que varios ancianos tenían que reunirse tarde en la noche para
seleccionar a sus participantes de forma tan sospechosa? ¿Porque tanto
misterio? ¿Porque los principales jefes de la ciudad siguen y obedecen a un
extraño? ¿Habrá alguna especie de recompensa si gano? ¿Porque debía ser un
prueba en parejas y justo con ese? ¿Habría hecho algo malo en la comunidad anteriormente
y que mereciera ese tipo de castigo, de exilio?
De un momento a otro se dio cuenta de varias
cosas, algunas estudiantes sobresalientes de su colegio y otros similares habían
sido sorpresivamente becadas y trasladadas a otros lugares sin que se volviese
a saber de ellas, la gente simplemente se alegraba de dicha suerte, así que era
obvio que ellas también fueron elegidas para esa extraña prueba, además a Saya
la habían escogido por sus aptitudes tanto físicas como escolares, era una
buena corredora, la segunda mejor ciclista después de su padrastro, sabía nadar
muy bien, era una buena gimnasta y podría defenderse en un combate cuerpo a
cuerpo en caso de necesitarlo, además conocía sobre acampar en bosques y
montañas, sabia cocinar y hacer manualidades, sabia conducir vehículos pequeños
y manejar un par de herramientas eléctricas, además hablaba tres idiomas y
tenía tantos conocimientos sobre tantas cosas que se podría decir no habría
mejor persona preparada fuera la prueba que fuera, no sería tanto un
sacrificio, pensó, cuando volviera victoriosa todos reconocerían sus
capacidades incluso su padrastro y tal vez la dejaría en paz para hacer lo que
ella quisiera. Aunque se dio cuenta de la verdad se dijo a si misma que quería
enfrentar ese reto y ganar como una muestra de amor fraternal, pero en realidad
era más por vanidad propia, le pidió perdón a Dios por su pecado y fuerza y
sabiduría para aceptar lo que se venía, tenía tal vez solo un par de días para
compartir con su familia antes de irse a la prueba aquella, así que decidió
tratar de pasarla bien con su madre y sus hermanas, luego cogió la placa para
su mamá entre sus brazos y la apretó fuerte contra su pecho.
Cuando bajo no encontró a nadie en el comedor,
tampoco en la estancia pero escuchó voces que provenían del patio, se percató
que varias personas habían llegado por la cantidad de abrigos, sombreros y
algunos paquetes con regalos sobre la mesa auxiliar del pasillo, al parecer
gran parte de su comunidad religiosa había llegado temprano a felicitar también
a su madre antes de asistir al servicio dominical de medio día. Al salir al
patio dos de sus hermanas pasaron corriendo junto a ella, vio a sus
abuelos maternos y paternos y al padre del señor Carson, vio a un par de tíos
que no veía hace años y tímidamente los saludo levantando la mano, vio a varias
señoras de la iglesia con sus esposos hablando con su madre que sostenía ya tres
ramos de flores diferentes en sus brazos; sin titubear se dirigió a ella,
orgullosa, sujetando la placa por ambos costados, de pronto Carson se travesó y
colocando una mano sobre su hombro amablemente le dice:
- Espera Saya, quiero presentarte a un buen amigo
mío que quería conocerte desde hace tiempo. - Sin más opción, Saya fue guiada
hacia un hombre ya viejo pero bien vestido. La reacción de Saya al verlo fue
tan inesperada que no pudo ocultar su sorpresa y palideció de forma inmediata,
ante tal impacto, el visitante de forma muy preocupada le explica:
Saya permaneció muda y quieta con su boca
entreabierta, no por tan caballerosa presentación, sino de total sorpresa. Si
el señor Logadir y Carson son amigos, no había forma de escaparse de lo que se
venía, pensó, tal vez hasta su madre estaba enterada.
- Tu padre me había dicho que eres la mejor de tu
clase aunque no me había comentado que eras también una artista, que hermosa
pieza de arte llevas entre las manos - Dijo el Consejero. - ¿puedo verla?
- Es una toda una artista, aunque sus hermanas no
se quedan atrás, replico Carson al ver que Saya no decía nada.
- Excelente trabajo con la pintura mi niña, es el
perfecto regalo para una madre tan querida y devota como Lidya, que envidia, y
de la buena, tal vez y en una próxima ocasión te moleste y te encargue una obra
de arte como esta, quedaría excelente en mi oficina, si… excelente. Te la
pagare obviamente - Después de un hondo respiro, El Consejero se llevó las
manos a las solapas de su chaqueta y dijo directamente a Carson - Temo que debo
despedirme; el tiempo apremia y debo regresar a mis deberes en Litora y sabes
que es un largo viaje, felicítame nuevamente a tu hermosa esposa, Dios mediante
nos estaremos viendo pronto Kren.
- Gracias señor. - Respondió humildemente Carson y
aunque trato de acompañarlo a la salida, el Consejero no se lo permitió y solo
se limitó a decir que no descuidara a Lidya porque quería conocer al próximo
varón de la familia.
- Saya - dijo el señor Logadir en un tono serio pero a la vez suave - te diré, que aunque conocí a tu padre biológico, Carson es quizás el mejor padre que una familia como la tuya pudiera tener; después de Dios, la familia es lo más importante, no lo olvides, ¿sabes algo? Si algún día visitan Litora te mostrare un par de fotos que tengo con tu padre cuando trabajamos cerca de un faro en… bueno, es una larga historia para después, hasta luego mi niña, cuídate.
- Saya - dijo el señor Logadir en un tono serio pero a la vez suave - te diré, que aunque conocí a tu padre biológico, Carson es quizás el mejor padre que una familia como la tuya pudiera tener; después de Dios, la familia es lo más importante, no lo olvides, ¿sabes algo? Si algún día visitan Litora te mostrare un par de fotos que tengo con tu padre cuando trabajamos cerca de un faro en… bueno, es una larga historia para después, hasta luego mi niña, cuídate.
- Lo hare señor Logadir, muchas gracias. - pudo
balbucear Saya por educación.
Mientras ella se recuperaba lentamente del shock, analizaba
las nuevas variables de la situación pensó que tenía una carta triunfadora al
ser conocedora de lo que le esperaba, ya que si el señor Consejero era amigo de
la familia, tal vez tendría una especie de patrocinador importante en la
competencia a venir, tal vez ni correría ningún peligro, tal vez el Consejero vino
a cerciorarse que su atleta este bien para la prueba, tal vez y hasta estaría
apostando por ella, - habrá dinero de por medio, que bien! - pensó. De momento
el hecho de que todos los de la junta de ancianos la hubieran seleccionado
a ella la hacía sentir muy importante, casi ni se interesó en la historia
inédita de su padre.
Carson detallaba la placa que Saya sostenía aun
con ambas manos y antes de que ella reanudara su paso hacia su madre, se acercó
nuevamente hacia ella y con voz baja le pregunto:
- ¿Saya… extraviaste tu anillo de Pureza? No lo
llevas puesto, ¿sabías?
Saya nuevamente palideció, el anillo de pureza que
el propio Carson le había entregado en una celebración religiosa y que
replantaba un compromiso de castidad hasta el matrimonio entre una joven
adolescente y su padre quien se encargaría de protegerla y guiarla, no se
encontraba en su mano izquierda como lo había estado por meses, eso solo
significaba dos cosas, o lo había extraviado o…
- Se manchó con pintura y algo de barniz, fue un
descuido mío - dijo algo temerosa y en forma rápida - pero, no hay de qué
preocuparse, no lo he extraviado, se exactamente dónde está - termino
expresando en una forma muy segura y calmada lo cual tranquilizo a Carson; esto
último no era una mentira, el anillo se encontraba bien guardado dentro de una
caja, cuidadosamente enterrada junto a dos abetos en un paraje del bosque sur
de Boowdyur frente a la primera señal de transito que da a la interestatal 26.
- Bien, tratemos de no estremecer a Lidya con eso,
especialmente hoy, será nuestro secreto, ok?
5 de abril de 2014
4 de abril de 2014
Extraviado
Quisiera suspirar de nuevo, entre admiracion, amor y cansancio;
sentirte tan junto a mi como si ya nada mas existiera, nada mas.
Como si nunca hubieramos estado cerca y sin barreras
deseandonos por toda una vida y sin conocernos.
Quisiera poder contemplarte de nuevo, perderme completamente en ti,
perderme en todos esos detalles que te hacen hermosa a mis ojos,
perderme en tus curvas, en la delicia de tus labios, en tu piel,
quisiera perderme nuevamente en el velo enmarañado de tu cabello,
perderme en el aroma de tu cuerpo, de tu transpiracion,
perderme en aquello que alguna vez indecisa y temerosa
llamaste demencia y nada mas.
Quisiera tantas cosas, entre canciones, bromas y sentimientos ilicitos, mundanos
pero sentimientos y placeres que eran solo nuestros,
desearia nuevamente el roce de tus manos, a veces calidas a veces frias,
quisiera escuchar el tono de tu voz, cosas que decias, palabras que yo no entendia,
cosas de un presente eterno, nada mas.
Estar enamorado, ser correspondido... que irreal, que tristeza, que tonteria,
que maravilla.
En parte desearia que este idilio no acabara,
solo para poder llegar de nuevo a ese arrebatimiento del que ambos somos hacedores,
tal vez complices, quizas testigos, participes inevitables y nada mas.
Como te extraño y como te deseo... Aun te acordaras de mi?
como se evita que tu recuerdo deambule dia y noche y al final sea solo eso
una imagen, una tarjeta, un globo con un dulce mensaje
un recuerdo y nada mas.
"...hay que ser un tonto para recordar,
pero yo,
yo no puedo evitar pensar en ti..."
sentirte tan junto a mi como si ya nada mas existiera, nada mas.
Como si nunca hubieramos estado cerca y sin barreras
deseandonos por toda una vida y sin conocernos.
Quisiera poder contemplarte de nuevo, perderme completamente en ti,
perderme en todos esos detalles que te hacen hermosa a mis ojos,
perderme en tus curvas, en la delicia de tus labios, en tu piel,
quisiera perderme nuevamente en el velo enmarañado de tu cabello,
perderme en el aroma de tu cuerpo, de tu transpiracion,
perderme en aquello que alguna vez indecisa y temerosa
llamaste demencia y nada mas.
Quisiera tantas cosas, entre canciones, bromas y sentimientos ilicitos, mundanos
pero sentimientos y placeres que eran solo nuestros,
desearia nuevamente el roce de tus manos, a veces calidas a veces frias,
quisiera escuchar el tono de tu voz, cosas que decias, palabras que yo no entendia,
cosas de un presente eterno, nada mas.
Estar enamorado, ser correspondido... que irreal, que tristeza, que tonteria,
que maravilla.
En parte desearia que este idilio no acabara,
solo para poder llegar de nuevo a ese arrebatimiento del que ambos somos hacedores,
tal vez complices, quizas testigos, participes inevitables y nada mas.
Como te extraño y como te deseo... Aun te acordaras de mi?
como se evita que tu recuerdo deambule dia y noche y al final sea solo eso
una imagen, una tarjeta, un globo con un dulce mensaje
un recuerdo y nada mas.
"...hay que ser un tonto para recordar,
pero yo,
yo no puedo evitar pensar en ti..."
20 de marzo de 2014
whispering a sweet nothing
I'm not of the kind who seeks, but the kind who just awaits,
I'm just trying to hide my real self from everyone
Just looking for a balance, where I dont bother
Why so impossible?
Sorry... I just noticed that you have been closing your eyes towards meand still I don't know why?
If I tell you that I don't wanna be that what you want from me,
Would it be condidered a betrayal?
What's disguised inside that distant thoughts?
the real self od us both, our dark enigmas
our real secrets
Ohhh... the trust...
What a terrible double edge weapon.
If I tell you that I don't love you, girl
Would you forgive me?
Actually... would you believe me?
Suppostly I should be laughing, it`s not a big deal
and you recognized that you lied to me;
Ironic
Because I'm just falling apart
And as always I'm just crying
Alone.
I'm just trying to hide my real self from everyone
Just looking for a balance, where I dont bother
Why so impossible?
Sorry... I just noticed that you have been closing your eyes towards meand still I don't know why?
If I tell you that I don't wanna be that what you want from me,
Would it be condidered a betrayal?
What's disguised inside that distant thoughts?
the real self od us both, our dark enigmas
our real secrets
Ohhh... the trust...
What a terrible double edge weapon.
If I tell you that I don't love you, girl
Would you forgive me?
Actually... would you believe me?
Suppostly I should be laughing, it`s not a big deal
and you recognized that you lied to me;
Ironic
Because I'm just falling apart
And as always I'm just crying
Alone.
Mas allá del rojo y el azul - Capitulo I

Habían pasado tan solo un par de días, pero aun
así fueron tan extenuantes como aquel mes de mayo en el que trabajó arduamente
en la granja de los Neth para solventar las reparaciones y los gastos que le
dejaron su primer y ultima borrachera; Para Mid Vadena los últimos dos días concurrieron
como una marejada de acontecimientos sin control, fueron un par de días de
aquellos en que quieres olvidar y dejar todo atrás, de aquellos que solo
deseabas arrojarte a la cama una vez llegada la oportunidad y escapar del todo
el stress, las responsabilidades, el drama de todas esas personas que vienen y
van, y olvidar absolutamente todo, pero no era así; aparte de un terrible
agotamiento físico, una cantidad de ideas y pensamientos diversos revoloteaban
en la mente de Mid, en especial todo su pasado que sin previo aviso había
dejado atrás, ideas sobre sus deberes en el trabajo y de las proyectos de la
escuela que quedaron inconclusos, pensamientos acerca de la procedencia de
aquellas figuras humanas que lo rodeaban y que parecía que clavaban sus miradas
en el centro mismo de su alma, si es que en verdad los humanos tenían alma,
pensaba también. Mid siempre gusto de manejar un bajo perfil, pero esta vez era
el centro mismo de la atención y aunque pensó y debatió en varias formas de
huir, sus piernas no respondieron.
Dado que Mid nunca gusto y procuro socializar, nunca
extraño el no volver a ver a uno que otro compañero de clase que repentinamente
fue trasladado a otra ciudad, a un trabajo mejor o a una escuela mejor pero
siempre se rumoraba que habían sido escogidos para una extraña prueba; todos los
residentes de Litora manejaban un hermetismo casi extremo en sus actividades
familiares y sus pequeños círculos sociales, desde jóvenes todas las personas
en aquella ciudad crecían con esa tendencia. Entre tantos rumores acerca de la
Prueba se decían que eran ofrendados como tributos para una raza extraterrestre,
que se trataba de un acuerdo de canje con otras ciudades para extender ciertos
apellidos y líneas de sangre, también se decía que eran vendidos por grandes
cantidades de dinero y bienes a ciertas compañías que acababan de educarlos para
ser ejecutivos muy poderosos, otros teorías decían que solo se trataba de un
rito el cual poseía cierto carácter
solemne y religioso, algo así como una prueba de fuego, un bautizo, por lo que
era un tema que simplemente carecía del total interés para Mid, incluso el
tema en sí le importaba tanto o más como el saber lo que iba a desayunar cada
mañana; nunca llego a conocer a los pocos jóvenes que los que se decían
habían sido enviados, lo cierto es que jamás se preocupó, con tantas personas
en un pueblo en el que nadie se interesa mucho en otro alguien, una cara menos
a la cual recordar le era indiferente, sin embargo empezaba a arrepentirse de
no haber indagado un poco más, odiaba el no poder afrontar lo que se venía por
el simple hecho de carecer de la información necesaria, lo consideraba un total
descuido, aunque la idea de que se encontraba en medio de una broma colegial
paso un par de veces por su cabeza, el hecho de que su tío hubiera sido quien
lo llevó y lo entregó como si fuera un paquete lo desconcertaba mucha más, también
se le hizo extraño, o al menos eso creía recordar, que fue su propio tío quien
durante el camino le menciono su participación en "La Prueba".
Mid no tenía parientes cercanos más que su tío, un
hombre robusto, de bigote gracioso y tez blanca pero manchada por el sol, de
unos cincuenta años al que todo el mundo conocía como El Consejero y a quien le
fue encomendado Mid cuando apenas mostraba sus primeros pasos, sabia por
comentarios malintencionados que no tenía relación de sangre con su tío, hasta
donde se daba por enterado ya que ese tema era un tabú, ninguno de ellos tenía
algún otro familiar, ni en ese ni en los pueblos cercanos, ambos eran simples habitantes
en un pueblo muy religioso y encerrado en sus costumbres y que no indagaban en
el pasado de los demás, sin embargo existía una diferencia entre
ambos: El Consejero era una persona de respeto en el pueblo, citado
casi a diario para importantes reuniones y de quien siempre se esperaba el
comentario final de aprobación o desaprobación, incluso su mirada seria y un leve
movimiento de su cabeza a modo de consentimiento era suficiente para algunos
apurados “aristócratas” y sus problemas o proyectos; se dice que en tiempos
pasados fue un comerciante que viajaba por todo el mundo, pero que finalmente
se estableció en la comunidad, y junto con los representantes de las familias
más antiguas levantaron el pueblo, el cual peligraba con desaparecer del mapa,
ya que no encajaba con el progreso exterior y sus habitantes obstinados y achapados
a la antigua no permitían intromisión de lo que ellos llamaban “un mundo
contaminado”.
Mid estaba perdido, cerró los ojos fuertemente, concentrado y a voz baja se decía a si mismo su propio nombre una otra vez, por lo que pudo escuchar su nombre completo ser pronunciado junto con otras palabras en un dialecto totalmente ajeno para él; por un instante supo que se encontraba muy lejos de Litora, cercado de mucha gente vestida como los druidas de los que también había leído alguna vez, con su brazo derecho extendido y paralelo al de su compañera quien también mostraba una molestia por la cortada causada en su muñeca, el fuego a su lado ardía con más intensidad, y el calor se volvió insoportable, justo cuando empezaba a desvanecerse noto que los ojos de la muchacha en frente suyo eran cafés, no azules, luego sintió una mano sobre su hombro derecho, era de la persona que había estado hablando un sermón incoherente alrededor suyo por largo rato, este pronuncio su nombre completo: Mid Vadena, seguido del nombre de su acompañante Saya Esllor, se percató que la joven parecía estar en trance como si estuviera orando, sus labios se movían rápidamente pronunciando frases que no lograba escuchar claramente, abstraída como si pretendiera ignorar su situación, el ambiente se tornó aún más insoportable, pesado y abrasador; acto seguido todo fue solo oscuridad.
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